Dos Mundos

Emerge la consciencia en el cuerpo y empezamos a vivir en dos mundos: el de la mente, un mundo interior, dónde se encuentra esa consciencia, y el mundo exterior, que es todo lo que existe fuera de la mente, la metafísica.

Abrimos los ojos en nuestra cama y arranca la vida. Despertamos y nos levantamos para vivir el día. Suena simple, sin embargo, al estar alerta y reflexionar sobre nuestras acciones rutinarias podrás darte cuenta que es un poco más complejo. El propósito de una vida es morir, al nacer tenemos 2 opciones: provocar ese propósito o esperar a que se cumpla. Aunque cada año incrementa el número de personas que eligen la primera opción, la mayoría elegimos la segunda: la espera. Esta opción si es compleja. Si no lo fuera seríamos una especie como cualquier otra en el planeta viviendo con nuestros instintos. ¿Qué problemas tendríamos para resolver si fuera simple? ninguno, no se necesitaría una intención en nuestras acciones, solo la de comer, buscar refugio y sobrevivir. ¿Un celular? ¡jamás!

Eres el puente entre el mundo exterior y el mundo interior, entre lo existente y lo que tú consideras de eso que existe. Sin ti el mundo exterior queda intacto, pero si el puente se destruye el mundo interior muere contigo. Tal vez no podamos recordar nuestro nacimiento, pero en cuanto almacenamos suficiente información y formamos nuestra consciencia somos esa conexión entre los dos mundos.

¿Qué utilidad tiene saber que somos un puente entre dos mundos? Como especie en este mundo no hemos podido erradicar el sufrimiento o el disgusto. Y no considero que deba ser ese el objetivo, sino que creo que puede ser de mucha utilidad saber que somos un puente entre estos dos mundos para encontrar la paz y el gozo a pesar de eso. Si tienes algún problema en tu vida que quieres resolver o sufres por creer que no tienes lo suficiente o simplemente quieres crear más, este reconocimiento te permite cambiar de actitud si es que es algo que prefieres. Te permite hacer algo para cambiar lo que realmente te importa: cómo te sientes con respecto a lo existente. Creo firmemente que el secreto está en el mundo interior, en lo que hagamos con la consciencia. Pero es muy difícil trabajar en ella o mejorar su poder si no sabemos que podemos separar los mundos mediante nuestra reflexión en el puente.

Por ejemplo: ¿qué buscas en tu vida?, ¿éxito y plenitud? esos son conceptos, abstracciones del humano, y sus significados se encuentran en el mundo interior. Nunca los he visto vagando por el mundo exterior. ¿Quieres mucho dinero, casas, autos, viajes? esos los obtienes en el mundo exterior, no en el mundo interior donde están los sueños. Cada mundo tiene sus reglas y si las reconoces puedes dejar de intercambiarlas y dejar de esperar a que sucedan cosas que no son posibles en ese mundo particular. Hay una expresión en mi país que dice: «se le cruzaron los cables» y eso significa que alguien tiene una confusión sobre algo. Eso puede estar sucediendo con tus mundos. Quieres tener en el mundo material (exterior) lo que piensas sin ejecutar acciones o te imaginas cosas en tu mente y crees que por pensarlas existen en la realidad.

En el mundo exterior se necesitan acciones.
En el mundo interior se necesita pensar y sentir.
Es importante desglosar estas necesidades para re-conectar los cables del modo correcto. Sin embargo, es importante recordar que los mundos están relacionados por ti, nunca sentirás que están separados.

Observa tu alrededor ¿qué ves?, eso es el mundo exterior y es igual para todos los habitantes de este planeta. Ahora escucha tus pensamientos y contempla tus sentimientos, ¿qué suena en tu interior?, ¿dónde estás leyendo este texto?, ¿es tu lugar favorito para leer?, ¿es una cafetería?, ¿o estás acostado en tu recámara para tener mayor comodidad? Muchos podemos estar leyendo en un lugar igual al tuyo pero lo que consideramos del lugar, si es nuestro favorito o no, eso pertenece al mundo interior de cada quien.

El cuerpo humano es tu estructura material (física). Las diferentes ramas de las ciencias biológicas lo están estudiando y gracias a eso sabemos de nuestra organización. Todo ese conjunto de sistemas y sus componentes trabajan con el medio ambiente para brindarnos la capacidad de experiencia y crear una consciencia. Todos tus órganos trabajan junto con el mundo exterior y tú eres el resultado. Por ejemplo, el cerebro es un sistema centralizado que permite controlar la información sensorial compleja y crear una intención de tu conducta. Necesitábamos del mundo exterior para que se creara el cuerpo humano, para después con toda esa información formar una consciencia dentro de ese cuerpo. La mente es el producto de un exterior que se está extrapolando como memoria en cada momento para ser. Como una película que cuenta una historia, y ésta se conforma de cuadros de video, cada uno tiene una imagen, una fracción de segundo, y en conjunto forman lo que vemos proyectado.

¿Cuanto tiempo le dedicamos a preocuparnos?

Actualmente nos preocupamos por más cosas debido a que toda la información está a nuestro alcance. No estoy de acuerdo con la frase «la ignorancia es una bendición» pero creo que en el pasado no tener la información al alcance lograba que la gente no se preocupara por cosas de más, a diferencia de que lo hacemos ahora.

Recuerdo que de pequeño, estando de vacaciones, visitabamos a mis abuelos y nuestros padres dejaban a mis hermanos, a mis primos y a mi, irnos a jugar al parque sin supervisión. A veces visitábamos el parque más cercano pero en ocasiones llegamos a irnos a parques lejanos. Salíamos en la mañana y regresábamos después del mediodía para comer, luego nos volvíamos a salir para regresar en la noche a casa. Mi madre se preocupaba más por lo sucios que regresábamos que por si pudo habernos pasado algo peligroso. Tal vez los padres en alguna ocasión veían noticias sobre niños en peligro o los anuncios de servicio a la comunidad de gente desaparecida, pero no llegaba a ser significativo el número de veces que veían eso en la televisión. No les preocupaba tanto.

Ahora es diferente, los padres nos imaginamos lo peor. Sabemos de casos en nuestra comunidad, en el país y en el mundo. Tenemos mucho material para que nuestro mundo interior sea terrorífico si alguno de nuestros hijos se va y no regresa en 2 horas.

En el trabajo sucede algo similar, también se puede percibir esos cambios. Hace décadas, para compartir una queja sobre un proveedor tenías que contárselo a tu vecino y tal vez ahí se quedaba estancada la información. Un mayor esfuerzo podía ser escribirle una carta con fuertes declaraciones al proveedor que le tardaría días o semanas en llegar por correo y ellos muy amablemente tardarían en responder. Así que la gente en el trabajo no veía tan frecuente la inconformidad. Ahora los proveedores crean un pavor interno porque pueden ser expuestos a millones de quejas públicas. Eso hace que la cadena de trabajo se estrese cada vez más. El jefe se estresa y exige perfección a los empleados porque cualquier error es catastrófico. Al menos así se siente en el mundo interior.